24/6/05

Culpa

¿Porqué narices hemos de sentirnos culpables por todo? Es problema de la conciencia. Si no tienes, no te sientes culpable. Pero si tienes una conciencia como la mía que domina todas tus decisiones, pues actúes como actúes, no tendrás tregua en cuanto a culpabilidad se refiere. Nos culpabilizamos por no ser capaces de alcanzar nuestras metas o por hacer daño a los demás, principalmente.

Lo primero es porque no nos aceptamos con errores, seguimos pensando que no fallaremos ante tal cosa, y si fallamos no nos damos ni un respiro, deberíamos haber actuado de otra forma, no así, y es culpa nuestra ese resultado de mierda ante la meta que teníamos en mente...

Y lo segundo es mucho más complejo. Si te sientes mal por dañar a alguien, es porque ese alguien te importa, y con la vastedad de las relaciones humanas, por bien que creas actuar, siempre puedes acabar hiriendo a alguien. Incluso a veces no te quedan más opciones que hacer daño, y solo puedes elegir entre hacer mucho o poco, aunque no sepas demasiado bien qué opcion es la menos dolorosa... O puedes hacer daño de forma inconsciente incluso.

Hay infinidad de opciones para poder sentirte mal contigo misma. Pensar que podrías haber actuado de otro modo, de otros 300 modos; pero no, tuviste que elegir ese. Te niegas la posibilidad más probable, y es que ninguna de esas alternativas hubiera conducido a nada positivo, porque la situación no lo permite. Y te sientes podrida por dentro, como si fueras la caja de Pandora conteniendo todos los males del mundo, aunque en realidad no dejas de ser un simple animal más... Realmente, sabes que no eres especial, que son cosas que pasan, y seguirán pasando porque no tienen que ver únicamente con lo que decides, pero el sentimiento de culpa es perseverante, nunca te abandonará, querida mía...

12/6/05

La crisis de los 20

Dentro de nada cumplo 20 años, y estoy deprimida por ello.
El otro día me puse a hacer cosas que fácilmente podía hacer de adolescente, como tocarme los pies con la cabeza por la parte de atrás, pero para conseguirlo casi me quedo sin pierna... Crují como una patata frita en la boca de un mocoso, y luego tenía unos dolores musculares como si hubiera estado corriendo 4 horas en una maratón. Mi mente sigue igual de infantil que siempre, pero mi cuerpo... Tengo que cuidarme si no quiero ser un vegetal a los 40... He pensado ir a la piscina, ya que es el único deporte del que puedo decir que me gusta; pero seguramente me durará tres días y no valdrá para nada mi "hagodeporteparasuperarmicrisis".

El otro día fui a ver a mi abuela. Está muy mal, ya ni siquiera puede andar con el tacataca ese... Y claro, cuanto menos anda, menos ganas tiene de intentarlo, y como no fortalece los músculos, cada vez le cuesta más. Además se le empieza a ir la cabeza. Está lúcida a ratos, pero el otro día, estando en su casa, quería irse a dormir a lo que ella llama ahora su casa, que es la casa de su hermana en la que ha pasado media vida. No había modo de hacerle ver que ella vivía allí, decía que no, que esa no era su casa, y que no sabía como habían llegado todas sus cosas allí, pero que su casa no era. :(

Tengo dos dilemas respecto a la vejez que me resurgen cada vez que visito a mi abuela. Una es egoísta, sobre mi vejez. Yo no quiero acabar así, tengo mucho miedo de pasarme años siendo una carga que sobrevive más que vivir... No quisiera tener ninguna enfermedad degenerativa, y no saber lo que digo u olvidar lo que acabo de decir... Dioses, me imagino así y me entran ganas de llorar. Puedo soportarlo en mi abuela o en otros ancianos, pero es muy triste si me lo aplico a mí misma. A mi abuela desde que la conozco es viejecita, así que lo suyo lo veo como un proceso normal, el envejecimiento. Pero perder mi identidad y todo lo que soy y llegaré a ser sólo por hacerme vieja... Espero mantenerme lúcida hasta el final de mis días. O cuando mis padres lleguen a los sesenta o setenta... Me pongo mala de pensarlo.

Mi otro dilema trata de la soledad de los ancianos. Voy a visitar mucho menos de lo que me gustaría a mi abuela, y me sabe muy, muy mal. Por un lado pienso que es normal, no puedo sacrificar mi vida en pos de otra persona, pero por otro lado pienso que debería ir a verla como mínimo una vez cada dos días, para demostrarle que no está sola, que su familia la quiere igual. ¿Y vale eso la pena? Si luego no recuerda cuando es la última vez que nos vio... Soy una egoísta, ¿verdad?

Debería ser inmortal. No dudaría en serlo si me dieran la opción. No tendría los miedos que tienen muchos a la inmortalidad, le tengo mucho más miedo a ver como me marchito y me pierdo todas las cosas que vendrán tras de mí, o las que llegaron en mis últimos años y no pude disfrutar. No me importaría que el mundo siga su curso y desaparecieran muchas personas a las que quiero, sería lo normal, lo que esperaría. Acabaría por acostumbrarme. Igual que cuando se muere un animal de compañía. Sabes que su vida es más corta que la tuya, sabes que vas a ver su final, pero no por ello rechazas su compañía. Lo quieres y sufres muchísimo cuando se va, pero sabes que es lo que debía suceder, sabes que era su hora, pero el tiempo que ha estado a tu lado ha merecido la pena. Pero desaparecer y dejar tantas cosas a medias, sin hacer y sin descubrir... eso me da más miedo.

Como dijo Joey en un memorable capítulo de Friends "¡Tú y yo teníamos un trato! ¿Por qué me haces esto?"

Siento escribir algo así. Además, soy muy fría tratando estos temas, y muy egoísta, ¿no os parece? Creo que soy demasiado insensible para según qué cosas, y no me acaba de gustar...

10/6/05

Cambio de título

He decidido cambiar el título del blog. Esto se adapta más a lo que hay. Pretendía que mi blog fuera algo más comercial e interesante a los ojos de los demás, pero siempre acabo escribiendo cuando estoy mal, cuando hago montañas de granitos de arena.

Estaba hoy en un frustrado examen de matemáticas (teníamos que esperar 20 minutos para poder entregar el examen en blanco, para que así no nos chivemos a los que llegasen tarde.) pensando lo mal que iba todo, lo horrible que era la vida y lo horrible que era yo más concretamente, cuando me dije "Mira que eres dramática. Tienes casi todo lo que puedes pedir en la vida, y no haces más que quejarte. Vives en tu propio drama" Y bueno, sin pensarlo lo puse en forma de título (en inglés) en una hoja del examen. Al menos he sacado algo de ese examen. XD

No sé hasta que punto soy rarita por hablarme como si fuera otra persona, pero bueno, supongo que mientras no sea peligrosa no me mandarán al psiquiatrico. ¿Qué os parece el cambio?

Luego quiero cambiar la dirección, pero no sé como avisar de la nueva... juas. Es que tampoco puedo decir que será myowndrama.blogspot.com porque a lo mejor ya está pillado, pero bueno, si de repente desaparezco, probad allí. XD

3/6/05

Lo de siempre

No soporto esta monotonía, tan reducida, sin posibilidad de cambio. A mi me gustan los cambios, saltar de un lado a otro descubriendo las maravillas que el mundo tiene por ofrecerme. Pero no hay maravillas, mi siguiente trampolín queda muy lejos. Mi porción de la tarta no tiene cereza confitada. Lo que antes era una capa de dulce y apetecible chocolate se ha convertido en una cárcel para mis sentidos que me ahoga, me aprieta como una soga alrededor de mi espíritu. Me impide moverme, como la mano de un niño que aferra su globo. ¿Cómo puedo salir de aquí sin acabar en algo peor y más opresivo? ¿Tengo escapatoria o me he encadenado a las vías del fracaso?
Creo que puedo salir, sé que debe haber una forma de escabullirme de todo esto, pero aún no se me ha ocurrido. ¿Cómo puedo salir del agua si no hay ninguna luz en la superficie? Esperaré a que la flotabilidad haga de las suyas, pero eso es tan lento...

21/5/05

...

No paro de debatirme para averiguar qué es lo correcto y qué no lo es, qué está bien y qué mal, cuando en realidad todo tiene un poco de cada. No hay nada blanco y negro, todo tiene gris, el puto gris que para unos es claro y para otros oscuro.


...


Debería dejar de pensar. Debería ser tonta y feliz alcoholizándome los fines de semana y viendo la tele el resto del día, sin más metas en la vida que pasármelo bien. Ojalá pudiera.

20/5/05

¿Clausura?

Estoy pensando en cerrar el blog. No escribo casi, y lo poco que pongo apenas vale para nada, así que si un día de estos desaparece no será culpa del Blogger.

1/5/05

Caer

¿Porqué he de tropezar una y otra vez? ¿Porqué cada vez que me levanto vuelvo a dar un traspié en este campo lleno de rocas? No soy capaz de alzar las piernas y caminar con equilibrio sobre ellas, sólo arrastro los pies y me doy de bruces contra el suelo. Y aún así lucho, porque al final conseguiré salir de allí, o moriré intentándolo.

Muchas veces me quedo tendida en el suelo, pensando que quizá sea más agradable que seguir adelante, pero en cuanto pasa el dolor de la caída me aburro allí tendida, y vuelvo a levantarme. Y sí, lo hago por aburrimiento, porque no tengo la motivación que tienen muchos de esperar algo tras el valle pedregoso, yo no veo nada lo suficientemente atrayente como para luchar por ello. Espero que al seguir avanzando vea algo en lo que fijar el rumbo.

28/4/05

¡Me he quedado a cuadros!

Esto es increíble, de verdad... Llevo dos años o más enviando e-mails a favor de las campañas de Greenpeace (las que me parecían razonables); ¡¡pero es la primera vez que un mail que le envío al gobierno me es respondido!! En serio, no me lo creo.

Envié un mail pidiendo que se les redujera la condena a los del Rainbow Warrior porque los habían acusado de cargos que no tenían ni pies ni cabeza; y el gabinete del gobierno me ha enviado un e-mail diciéndome que ellos no pueden interferir en procesos judiciales ya que esto está en manos de los tribunales y jueces y no del gobierno en sí. En serio, no puedo creerlo. Es tan raro...

Me parece un cambio genial. Un gobierno que no ignora lo que le dices, sino que lee lo que le mandas y te responde. Vale, era una respuesta estandarizada a los correos estandarizados que les mandamos a ellos, pero eso significa que se han preocupado de leer al menos uno de ellos y de escribir una respuesta (y era larga, de hoja y media). Increíble. A ver si les dura, y si siguen con cambios tan liberales como legalizar el matrimonio homosexual.

La verdad es que yo preferiría un giro a la izquierda mucho más rápido, que de verdad hicieran un estado laico, que se preocuparan más por el medio ambiente y que al mismo tiempo arreglen todos los desajustes sociales que hay en estos momentos; pero sé que la mayoría no sería capaz de aceptar tanta modificación, así que me tengo que conformar con un giro despacito para que a la gente le de tiempo a asumir los cambios. Al menos ya hemos tomado otra dirección, y me alegro por ello.

Ratzinger Z vs ZP! XD

19/4/05

Taro

Ay, como siempre, mi catastrofismo de cuando estoy decaída se me adelanta. Os dejé un mal sabor de boca con la historia de mi gata, así que ahora me toca actualizaros la información y decir lo que en realidad ha pasado.

Un día, en casa de mi padre, descubrí que la "gata" tenía un par de... Vamos, que era gato. XD Eso significa que la operación para caparle no es tan cara, y mi bolsillo podía permitírselo(dentro de lo que cabe). Además le pregunté a mi padre que opinaba sobre quedarse con el animal, si le gustaba tenerlo o no; y me dijo que si solucionaba el problema de los pises, lo demás podía aguantarlo, ya que también tiene cosas positivas, como que juega con el otro gato o que da cariño y diversión. Así que esta Semana Santa llevé al gato al veterinario (a otro veterinario, no a la que me había dicho que era gata. xD), y me dijo que era mejor caparle antes que vacunarle para que no cogiera el hábito de marcar, que luego es difícil de quitar. Así que lo llevé, me gasté los 75 € que valía la operación, pero el gato tiene casa y no se dedica a apestarla. Lo chungo es que aún tengo que pagarle las vacunas... Bueno, y esa es la historia de Taro (como el personaje de Dr. Slump, jejeje) por ahora, que, como véis, no tiene nada que ver comparado con lo que supuestamente iba a pasarle.

Y ahora os cuento la anécdota de cuando lo llevé al veterinario para que le revisaran la operación (por si se infectaba o algo).

Resulta que soy tan feliz, que decidí llevarme al gato con correa en vez de en una caja. Tenía una correa porque siempre había querido sacar a pasear a mis gatos a la calle, pero claro, como nadie les enseñó de pequeños, pues lo único que hacen es agazaparse en una esquina y mirar con ojos desconfiados a todas partes. Pero como tengo mucha fe, cogí al gato con la intención de llevarlo en brazos (el veterinario está a 10 minutos andando). La correa era para que no pudiera escaparse si lo intentaba. Al principio, como el barrio es tranquilo, pues el gato simplemente se acurrucaba contra mí mientras prestaba atención a todo lo que le rodeaba con los ojos como platos y los nervios crispados. Luego llegamos a una calle más transitada, y el miedo del gato iba creciendo por todos los sonidos que le rodeaban. De repente, una moto escandalosísima cruzó por encima de la acera delante de mí para meterse en un garaje, y claro, Taro pegó un brinco increíble, empezó a arañar, saltar y atacar por todas partes. Aun así, mantuve la calma, cogí al gato como pude y lo llevé a un callejón tranquilito. Acabé con varios arañazos en las piernas y un hombro a rayas cuando apenas llevábamos cinco minutos de camino. Podía volver, pero eso sería perder el camino hecho, así que intenté envolver al gato con mi sudadera y seguir adelante. Al oler algo familiar, el gato se quedó encantado dentro de la sudadera, y el resto del viaje transcurrió sin problemas. En el veterinario le dijeron que estaba bien, aunque le pusieron un antibiótico por si acaso (no se movió durante la inyección, estaba con parálisis total del miedo que tenía, es un cagueta. xD). Al salir del veterinario, volver a oler aire fresco y ver que ya había pasado lo peor, se tranquilizó; así que durante el camino de vuelta no pasó nada más.

17/4/05

A mi amor

A veces pasamos malos ratos, y otros buenos, la mayoría. Incluso añoro los malos ratos con tal de tenerte de nuevo a mi lado. Siempre me pasa. Siento fastidiar muchos de los pocos momentos que compartimos, siento hacerte daño cuando lo único que quiero es mimarte. Quiero que sepas que por muy tonta que me ponga, por mucho orgullo que muestre, indiferencia o enfado; todo eso no es nada más que estúpidas rabietas, egoísmo irracional que me entra, cual niña malcriada a la que no le compran una piruleta. Sólo que en este caso, mi piruleta puede ser una caricia, un beso o cualquiera de esas cosas que por distancia o por responsabilidades, me son negadas. Pero no dejan de ser más que rabietas durante las que olvido lo importante: que me quieres, me quieres tanto que lo darías todo por mí; y que, si en ese momento no lo haces, es porque así lo hemos acordado, porque hemos decidido seguir obedeciendo a esta sociedad, dejarnos los grilletes puestos y amarnos a través de una reja. Podría reprocharte el no ser valiente para escapar si yo lo fuera, pero no lo soy tampoco. Sólo puedo decirte que desde mi celda, te amo.