Creerse todopoderosa es...
...matricularse de 53 créditos en un cuatrimestre teniendo veintitantos que aprobar del cuatrimestre pasado cuando vives sola y trabajas.
Optimismo es...
...creer que realmente que vas a poder con ello.
Ser adicto al ordenador es...
... que cuando ves que la luz del sol que se colaba por los agujeros de la persiana se atenúa por culpa de alguna nube, pienses que alguien está bajando el contraste.
Glorioso es...
... meterse en la cama tras 6 horas de clases, 8 de trabajo y unas tres de moverse de un sitio a otro y preparar la comida, ropa del trabajo, limpiar un poco, etc.
15/2/08
8/2/08
¡Feliz 3er cumpleaños!
Hoy es el tercer aniversario de este pequeño espacio mío, perdido en la vastedad de internet. Me alegro mucho de cómo está yendo, y pensar que tiene tres añitos es algo que me sobrepasa… Nunca había cuidado tanto tiempo de nada como para que durase tres años… Quizá alguna planta, pero eso es más fácil…
Como sabréis, acostumbro a hacer mi balance del año anterior coincidiendo con mi cumpleblog. Podría hacerlo acompañando el año nuevo, o el año nuevo chino, el fin de exámenes… Nah, me gusta como está. He aquí mi balance.
Cultura:
Literatura: He leído poquísimo… La canción de Cazarrabo, de Tad Willliams, Pagodes i gratacels, el cuarto y el quinto de Harry Potter (todos préstamo del majísimo Radwolf), Oveja mansa, de Connie Willis, y Astralis. Eso sí, si lo que leo en los blogs contase…
Anime, manga y comics: Pues me leí The Ultimates 2 (me falta algún tomo) gracias a la Reina del Hielo, y he visto Nobuta wo produce, Sapuri, Suzumiya Haruhi no Yuuutsu, Tatta hitotsu no koi, la segunda temporada de Hana Yori Dango y Yuuki completas, y gran parte de Kanon y Cowboy Bebop.
Televisión: Lo que es en el aparato de televisión misma, nada, pero he visto las dos primeras temporadas de House y la primera de Heroes.
Espectáculos: El concierto de Incubus. No es cantidad, pero es calidad.
Cine: Buf… XD ¿Las tengo que nombrar? A ver… en cine: La brújula dorada, Beowulf, Enchanted y alguna más a principio de año que se me olvida. Y las Trilogía Bourne y Team América en el Imax mientras comíamos fideos chinos Halfang y yo. XD En mi casa… Mil… Las tres de Resident Evil, Piratas del Caribe 3, Hot fuzz, Love actually, Las Crónicas de Narnia, Un puente a Terabithia, Shrek III, Charlie y la fábrica de chocolate, The Rocky Horror Picture Show, Un largo domingo de noviazgo, Breakfast on Pluto (la recomiendo), Everything is illuminated (con una escena que todo vegetariano sentirá en su alma… XD), The prestige, Casanova, 40 días y 40 noches, Prozac Nation y Monty Python and the Holy Grail (sí, lo sé, no verla antes es herejía…). Y un montón más que ya había visto y quería repetir o que se me han olvidado.
Arte: Este año me he superado artísticamente. Nunca había pisado un museo de arte (alguna galería tonta sí, pero museo de verdad no), pero este año me he lucido: visitas a la London National Gallery, la National Portrait Gallery, al Tate Modern, Tate British y el Victoria and Albert Museum. Durante un mes estuve absorbiendo arte por los ojos allí en Londres. Y eso por no hablar de mi fantabulosa galería en DeviantArt (que por si aún no le he hecho suficiente publicidad, tenéis un banner en la barra lateral).
Museos: Pues gracias a Londres, aparte de ir a todas las galerías de arte arriba mencionadas, también estuve en el British Museum, el Science Museum, Natural History Museum, London Museum…
Viajes: Pues a Londres todo un mes y viajar un poquito de aquí a Elche y vuelta… No muchos viajes, pero uno con calidad. :D Bueno, y también fui a Andorra con la gente del CRUPC. Qué grandes días…
Música: Pues casi nada nuevo… Sigo escuchando lo de siempre, me cuesta que un grupo Nuevo me enganche.
Juegos: No son muchos juegos, pero son muy grandes: El Zelda, Twilight Princess y el Pikmin completos. A medias tengo el LBA (mi gran frustración), el Metroid Prime y el Zelda Windwaker.
Deporte: El deporte que hago se puede contar con los dedos de una mano: un día y medio de snowboard, un par de días de tiro con arco (¿por qué tienen que hacerlo el sábado por la mañana?), unas pocas veces a la piscina… y un paseíto por la montaña.
Relaciones:
Amorosas: Pues un gran desastre. Básicamente yo me he ido desenamorando mientras él se ha ido enamorando, y cuando lo mandé a freír monas, le entró el pánico y se convirtió en algo similar a lo que yo siempre quise, pero era tarde y me empecé a portar como una soberana imbécil. Ahora lo quiero y quiero que estemos juntos pero al mismo tiempo sé que estoy perdiendo el tiempo...
Amistades: Las de Barcelona bien, me parece a mí (espero que penséis lo mismo…), y las del sur fatal… Bueno, a todos los sureños os debo más de un mail, pero entre exámenes, currar y buscar compañeros nuevos de pisos llevo semanas hasta el cuello, así que si por lo que sea aún leéis mi blog, que sepáis que no me olvido, es que no he podido todavía.
Familiares: Todo sigue genial con mi familia, no tengo mucho más que añadir al respecto que lo que dije el año pasado. Al menos este año mis padres y abuelos se han dignado a venir a verme por primera vez desde que me mudé, lo cual es todo un progreso… Itoko, sigues siendo el mejor.
Mascotas: ¡Tengo tres gatos! Hermosísimos, preciosos, adorables y encantadores. Casi podría decir que lo mejor de este año.
Otras cosas:
Salud mental: Pues como siempre, en deterioro. Creo que cada vez me entiendo un poco más, pero, por otro lado, soy más incapaz de controlarme, lo cual me lleva a meter la pata constantemente. No sé. Necesito un psicólogo. O un gabinete entero. Pero hasta que no sea rica me tocará joderme, así que es probable que muera en un manicomio.
Salud en general: Este ha sido un buen año en cuanto a salud, si ignoramos el hecho de que mi trabajo me está destrozando la espalda.
Estudios: Igual de mal que el año anterior, pero al menos tengo más ganas de seguir adelante. Y al menos he ido a las prácticas. Ya veremos el cuatrimestre que viene. Prefiero mirar al futuro que al pasado en este tema… :S
Trabajo: Encontré un trabajo en el que no hago mucho y cobro decentemente, me siento a gusto ahí, así que bien. Es un poco putada esto de trabajar los fines de semana cuando todos hacen planes, pero bueno, solo estaré ahí hasta que acabe la carrera o me echen. Pero me da una estabilidad que necesitaba. Creo que es lo segundo mejor del año después de los gatos. Y ya llevo casi un año ahí, que no es moco de pavo…
Felicidad: Como siempre, con grandes altibajos, pero podría decir que el balance es positivo. No sé, los últimos meses ando más animada aunque siga teniendo los mismos o más problemas que antes.
El año pasado, en este mismo balance, hice unas pocas propuestas de año nuevo. La verdad es que no las he tenido muy en mente, y me parece que no he hecho mucho por cumplirlas, así que aquí va mi revisión:
1. Salir de España al menos una vez, y si puede ser a Europa del este (para mí Europa del este empieza donde acaba Alemania, así que será por países), mejor. Esta sí la cumplí, con mi viaje a Londres.
2. Enfadarme menos y sonreír más. Pues bueno, la mayor parte del año no lo hice, pero creo que ahora a finales sí estoy notando un poco de cambio.
3. Cuidar más de los que me rodean. Terriblemente, no. :(
4. Aprobar el 80% de los créditos. Si fuera estudiando como una persona responsable y no aprobando de coña a última hora, mejor. Esta tampoco la cumplí.
5. Encontrar un trabajo en el que trabaje poco y cobre lo suficiente para vivir (y no pido vivir en una mansión, solo tener techo y comida, yo gasto poco). ¡Esta sí!
6. Dejar de lado mi apatía. Esta… creo que más o menos…
7. Conocer más gente (o más profundamente a la que ya conozco) y sumarme a un grupo en el que me sienta cómoda. Sigo en ello. Es bastante difícil…
8. Escribir la historia de Siltha. … I’m ashamed…
9. Escribir más que estos últimos seis meses en el blog. ¡Sí! A mi blog lo estoy cuidando.
10. Hacer un poco de deporte. Un poco. Esto… No.
Visto de lo desastroso de mis propuestas (3 de 10), las reharé. Algún día estarán todas hechas, aunque sólo sea porque dejé pasar el suficiente tiempo. Aquí van las de este año:
1. Centrarme en la carrera de una maldita vez y aprobar todas las asignaturas de las que estoy matriculada.
2. Cuidar bien de los que me rodean. Y no me valen excusas ya, he pedido demasiado y hecho demasiado poco.
3. Convertirme en alguien rutinario capaz de seguir unas pautas y dejar de hacerlo todo en el último minuto.
4. Encontrar un grupo de gente para dejar de sentirme sola y en el que pueda ser yo misma (esta última es la parte complicada).
5. Hacer deporte de manera constante.
6. Deshacer los nudos de mi cabeza, y tratar de averiguar por qué tengo tanta mierda en el cerebro y soy tan incapaz de solucionar mis propios problemas.
7. Conseguir las ayudas al alquiler antes de las elecciones y antes de que se arrepientan de haberlas puesto.
8. Mantener o mejorar el ritmo que llevo en el blog. Y escribir la historia de Siltha no es mala idea para conseguirlo...
9. Saber más del mundo actual.
10. Cumplir al menos 6 de las anteriores.
Y para terminar quería agradeceros a todos los que os pasáis por aquí, a todos los que lleváis ahí desde el principio (aunque los hay que ya no comentan), a los que empezasteis más tarde, a los nuevos, a los de visitas únicas… A todos, gracias, porque cada una de vuestras visitas me anima a seguir con esto. Y creedme que en mi vida no había conseguido que nada me durase tres años… Igual a algunos les parece una tontería, pero a mí me emociona mucho este proyecto, me da muchas alegrías (y algún que otro disgusto… ¡nesquickeros! XDDD). No sé, compartir con vosotros las cosas que me pasan por la cabeza es algo que vale demasiado… No sé expresarme, así que lo dejaré todo en un gran
GRACIAS
Como sabréis, acostumbro a hacer mi balance del año anterior coincidiendo con mi cumpleblog. Podría hacerlo acompañando el año nuevo, o el año nuevo chino, el fin de exámenes… Nah, me gusta como está. He aquí mi balance.
Cultura:
Literatura: He leído poquísimo… La canción de Cazarrabo, de Tad Willliams, Pagodes i gratacels, el cuarto y el quinto de Harry Potter (todos préstamo del majísimo Radwolf), Oveja mansa, de Connie Willis, y Astralis. Eso sí, si lo que leo en los blogs contase…
Anime, manga y comics: Pues me leí The Ultimates 2 (me falta algún tomo) gracias a la Reina del Hielo, y he visto Nobuta wo produce, Sapuri, Suzumiya Haruhi no Yuuutsu, Tatta hitotsu no koi, la segunda temporada de Hana Yori Dango y Yuuki completas, y gran parte de Kanon y Cowboy Bebop.
Televisión: Lo que es en el aparato de televisión misma, nada, pero he visto las dos primeras temporadas de House y la primera de Heroes.
Espectáculos: El concierto de Incubus. No es cantidad, pero es calidad.
Cine: Buf… XD ¿Las tengo que nombrar? A ver… en cine: La brújula dorada, Beowulf, Enchanted y alguna más a principio de año que se me olvida. Y las Trilogía Bourne y Team América en el Imax mientras comíamos fideos chinos Halfang y yo. XD En mi casa… Mil… Las tres de Resident Evil, Piratas del Caribe 3, Hot fuzz, Love actually, Las Crónicas de Narnia, Un puente a Terabithia, Shrek III, Charlie y la fábrica de chocolate, The Rocky Horror Picture Show, Un largo domingo de noviazgo, Breakfast on Pluto (la recomiendo), Everything is illuminated (con una escena que todo vegetariano sentirá en su alma… XD), The prestige, Casanova, 40 días y 40 noches, Prozac Nation y Monty Python and the Holy Grail (sí, lo sé, no verla antes es herejía…). Y un montón más que ya había visto y quería repetir o que se me han olvidado.
Arte: Este año me he superado artísticamente. Nunca había pisado un museo de arte (alguna galería tonta sí, pero museo de verdad no), pero este año me he lucido: visitas a la London National Gallery, la National Portrait Gallery, al Tate Modern, Tate British y el Victoria and Albert Museum. Durante un mes estuve absorbiendo arte por los ojos allí en Londres. Y eso por no hablar de mi fantabulosa galería en DeviantArt (que por si aún no le he hecho suficiente publicidad, tenéis un banner en la barra lateral).
Museos: Pues gracias a Londres, aparte de ir a todas las galerías de arte arriba mencionadas, también estuve en el British Museum, el Science Museum, Natural History Museum, London Museum…
Viajes: Pues a Londres todo un mes y viajar un poquito de aquí a Elche y vuelta… No muchos viajes, pero uno con calidad. :D Bueno, y también fui a Andorra con la gente del CRUPC. Qué grandes días…
Música: Pues casi nada nuevo… Sigo escuchando lo de siempre, me cuesta que un grupo Nuevo me enganche.
Juegos: No son muchos juegos, pero son muy grandes: El Zelda, Twilight Princess y el Pikmin completos. A medias tengo el LBA (mi gran frustración), el Metroid Prime y el Zelda Windwaker.
Deporte: El deporte que hago se puede contar con los dedos de una mano: un día y medio de snowboard, un par de días de tiro con arco (¿por qué tienen que hacerlo el sábado por la mañana?), unas pocas veces a la piscina… y un paseíto por la montaña.
Relaciones:
Amorosas: Pues un gran desastre. Básicamente yo me he ido desenamorando mientras él se ha ido enamorando, y cuando lo mandé a freír monas, le entró el pánico y se convirtió en algo similar a lo que yo siempre quise, pero era tarde y me empecé a portar como una soberana imbécil. Ahora lo quiero y quiero que estemos juntos pero al mismo tiempo sé que estoy perdiendo el tiempo...
Amistades: Las de Barcelona bien, me parece a mí (espero que penséis lo mismo…), y las del sur fatal… Bueno, a todos los sureños os debo más de un mail, pero entre exámenes, currar y buscar compañeros nuevos de pisos llevo semanas hasta el cuello, así que si por lo que sea aún leéis mi blog, que sepáis que no me olvido, es que no he podido todavía.
Familiares: Todo sigue genial con mi familia, no tengo mucho más que añadir al respecto que lo que dije el año pasado. Al menos este año mis padres y abuelos se han dignado a venir a verme por primera vez desde que me mudé, lo cual es todo un progreso… Itoko, sigues siendo el mejor.
Mascotas: ¡Tengo tres gatos! Hermosísimos, preciosos, adorables y encantadores. Casi podría decir que lo mejor de este año.
Otras cosas:
Salud mental: Pues como siempre, en deterioro. Creo que cada vez me entiendo un poco más, pero, por otro lado, soy más incapaz de controlarme, lo cual me lleva a meter la pata constantemente. No sé. Necesito un psicólogo. O un gabinete entero. Pero hasta que no sea rica me tocará joderme, así que es probable que muera en un manicomio.
Salud en general: Este ha sido un buen año en cuanto a salud, si ignoramos el hecho de que mi trabajo me está destrozando la espalda.
Estudios: Igual de mal que el año anterior, pero al menos tengo más ganas de seguir adelante. Y al menos he ido a las prácticas. Ya veremos el cuatrimestre que viene. Prefiero mirar al futuro que al pasado en este tema… :S
Trabajo: Encontré un trabajo en el que no hago mucho y cobro decentemente, me siento a gusto ahí, así que bien. Es un poco putada esto de trabajar los fines de semana cuando todos hacen planes, pero bueno, solo estaré ahí hasta que acabe la carrera o me echen. Pero me da una estabilidad que necesitaba. Creo que es lo segundo mejor del año después de los gatos. Y ya llevo casi un año ahí, que no es moco de pavo…
Felicidad: Como siempre, con grandes altibajos, pero podría decir que el balance es positivo. No sé, los últimos meses ando más animada aunque siga teniendo los mismos o más problemas que antes.
El año pasado, en este mismo balance, hice unas pocas propuestas de año nuevo. La verdad es que no las he tenido muy en mente, y me parece que no he hecho mucho por cumplirlas, así que aquí va mi revisión:
1. Salir de España al menos una vez, y si puede ser a Europa del este (para mí Europa del este empieza donde acaba Alemania, así que será por países), mejor. Esta sí la cumplí, con mi viaje a Londres.
2. Enfadarme menos y sonreír más. Pues bueno, la mayor parte del año no lo hice, pero creo que ahora a finales sí estoy notando un poco de cambio.
3. Cuidar más de los que me rodean. Terriblemente, no. :(
4. Aprobar el 80% de los créditos. Si fuera estudiando como una persona responsable y no aprobando de coña a última hora, mejor. Esta tampoco la cumplí.
5. Encontrar un trabajo en el que trabaje poco y cobre lo suficiente para vivir (y no pido vivir en una mansión, solo tener techo y comida, yo gasto poco). ¡Esta sí!
6. Dejar de lado mi apatía. Esta… creo que más o menos…
7. Conocer más gente (o más profundamente a la que ya conozco) y sumarme a un grupo en el que me sienta cómoda. Sigo en ello. Es bastante difícil…
8. Escribir la historia de Siltha. … I’m ashamed…
9. Escribir más que estos últimos seis meses en el blog. ¡Sí! A mi blog lo estoy cuidando.
10. Hacer un poco de deporte. Un poco. Esto… No.
Visto de lo desastroso de mis propuestas (3 de 10), las reharé. Algún día estarán todas hechas, aunque sólo sea porque dejé pasar el suficiente tiempo. Aquí van las de este año:
1. Centrarme en la carrera de una maldita vez y aprobar todas las asignaturas de las que estoy matriculada.
2. Cuidar bien de los que me rodean. Y no me valen excusas ya, he pedido demasiado y hecho demasiado poco.
3. Convertirme en alguien rutinario capaz de seguir unas pautas y dejar de hacerlo todo en el último minuto.
4. Encontrar un grupo de gente para dejar de sentirme sola y en el que pueda ser yo misma (esta última es la parte complicada).
5. Hacer deporte de manera constante.
6. Deshacer los nudos de mi cabeza, y tratar de averiguar por qué tengo tanta mierda en el cerebro y soy tan incapaz de solucionar mis propios problemas.
7. Conseguir las ayudas al alquiler antes de las elecciones y antes de que se arrepientan de haberlas puesto.
8. Mantener o mejorar el ritmo que llevo en el blog. Y escribir la historia de Siltha no es mala idea para conseguirlo...
9. Saber más del mundo actual.
10. Cumplir al menos 6 de las anteriores.
Y para terminar quería agradeceros a todos los que os pasáis por aquí, a todos los que lleváis ahí desde el principio (aunque los hay que ya no comentan), a los que empezasteis más tarde, a los nuevos, a los de visitas únicas… A todos, gracias, porque cada una de vuestras visitas me anima a seguir con esto. Y creedme que en mi vida no había conseguido que nada me durase tres años… Igual a algunos les parece una tontería, pero a mí me emociona mucho este proyecto, me da muchas alegrías (y algún que otro disgusto… ¡nesquickeros! XDDD). No sé, compartir con vosotros las cosas que me pasan por la cabeza es algo que vale demasiado… No sé expresarme, así que lo dejaré todo en un gran
GRACIAS
5/2/08
Arrogancia y Cola-Cao
Bueno, supongo que alguno de vosotros recordará la apuesta que hice... pues bien, el resultado de dicho examen ha sido de un 5'3. No es una gran nota, pero la suficiente. Ya podéis odiarme oficialmente por aprobar un examen chungo de micología en aproximadamente 24 horas. (Y encima no fue de test, que son unos hijos de puta...). Eso supone que Mac me invitará amablemente a Milán mientras contiene su odio hacia mí por meterlo en estos líos.
Con esto ya estoy un poco más cerca de mi objetivo: ser House cuando sea mayor. Lo de ser borde, arrogante, antipática, huraña y no equivocarme casi nunca (y si lo hago no admitirlo) creo que lo llevo bien. Ahora solo me falta especializarme en algo en lo que poder dejar en bragas al resto de la humanidad... ¿Creéis que me ha influenciado estar viendo todas las temporadas del tirón? Naaa... XD
Y a todos los que dudaseis... ¡JA!
Lo otro que quería aprovechar para comentar es la encuesta que estuvo el mes pasado activa... He aquí sus resultados:

AVISO: A continuación me meto con todos los bebedores de Nesquick por picar un poco a la gente, que siempre es entretenido (veáse House para más información). Si crees que cuando lo leas te lo vas a tomar en serio y te vas a enfadar de verdad, mejor ignóralo.
Por suerte, hay mayoría (por poco, pero mayoría) de lectores respetables que leen este blog, versus todos los vendidos del Nesquick.
A ver cómo lo explico... El Cola Cao sabe mil veces mejor que el Nesquick. Este último es un pseudochocolate hiperazucarado... Bastante horrible si tienes paladar. Antes que Nesquick prefiero Hacendado o cualquier marca que sabe igual de mal (aunque las hay que lo superan, ojo), pero al menos son más baratas.
El Cola Cao no es apto para vagos sin papilas gustativas, y es un arte el prepararlo bien. Cuando te haces un vaso de Cola Cao, no basta con mezclarlo con leche y p'adentro. No. Hay que hacerlo con maña, y entonces es cuando lo disfrutarás de verdad. Es una especie de ritual, obviamente no tan sagrado como la ceremonia del té, pero tiene lo suyo. Yo no bebo Cola Cao por masticar grumos, y tampoco necesito calentar la leche para evitarlos (aunque en invierno es lo mejor). Simplemente hay que aprender a prepararlo:
Primero te echas tus dos cucharadas (o las que quieras) en un vaso vacío, luego agregas un chorrito escaso de leche, el justo para que se disuelva todo el chocolate formando una pasta un pelín más líquida que la Nocilla pero igual de uniforme.
La mayoría de la gente no sabe esto y mucho menos es capaz de conseguirlo, ya que es demasiado fácil pasarse con la leche y entonces quedan grumos igual. Pero con un poco de práctica, lo consigues, y al echar el resto de la leche, todo queda perfectamente disuelto y el sabor es mil veces mejor que el de su principal oponente.
Pero está claro que mucha gente ni tiene sentido del gusto ni sabe valorar las cosas, por eso se decantan hacia lo fácil, aunque sepa tres veces peor... Eso sí, mis lectores, moláis. ^_^
PD: En la ecuación jamás metí el cacao puro en polvo porque eso son palabras mayores... Igual que decía Piedrahita sobre los surtidos Cuétara y las galletas danesas. No se puede comparar, están a niveles demasiado distintos.
PPD: Obviamente yo estoy más buena que House, y paso de quedarme coja.
24/1/08
Ecologismo práctico - Índice
Esta serie de posts consiste en una lista de consejos que podéis aplicar en nuestra vida diaria y sirven para que maltratemos un poco menos a nuestro planeta sin tener que aplicar esfuerzos sobrehumanos. Es decir, asumiendo que ninguno de nosotros quiere irse a vivir en una tribu en la selva, pero tampoco queremos tratar al planeta tan horriblemente como un estadounidense medio, os daré algunas ideas que os pueden ayudar a acercaros a ese intermedio medianamente decente. Probablemente ya habréis escuchado la gran mayoría en televisión, o gracias a la labor divulgativa de diversas ONG, pero siempre viene bien comprobar que no nos dejamos alguna.
Como me ha quedado una cosa infinitamente más extensa que el post de un folio que pensaba que sería, lo divido en secciones, y sólo tenéis que venir al índice para acceder a ellas de forma cómoda.
Ecologismo práctico, aplicado a nuestra vida diaria.
Introducción.
Consumo.
Nos deshacemos de los residuos.
Recomendaría leerlo todo (tomaos vuestro tiempo, que es mucho), pero creo que si realmente os interesa el tema, lo que he escrito está bastante currado, incluída la introducción. Y os animo también a aportar ideas en los comentarios, que seguro que se me olvidan cosas y generar debate siempre es algo chulo de hacer.
Sin más dilación, empezad a clickear y leer. ¡Espero que os guste y os sirva!
PD: Me gustaría divulgar esta información, porque creo que hay cosas que la gente desconoce, o que sabe que se deben hacer pero no entienden porqué, así que si alguien quiere publicarla o linkearla en algún lado que lo haga y deje un comentario diciéndomelo. Me haría ilusión y podría ser útil.
Como me ha quedado una cosa infinitamente más extensa que el post de un folio que pensaba que sería, lo divido en secciones, y sólo tenéis que venir al índice para acceder a ellas de forma cómoda.
Ecologismo práctico, aplicado a nuestra vida diaria.
Recomendaría leerlo todo (tomaos vuestro tiempo, que es mucho), pero creo que si realmente os interesa el tema, lo que he escrito está bastante currado, incluída la introducción. Y os animo también a aportar ideas en los comentarios, que seguro que se me olvidan cosas y generar debate siempre es algo chulo de hacer.
Sin más dilación, empezad a clickear y leer. ¡Espero que os guste y os sirva!
PD: Me gustaría divulgar esta información, porque creo que hay cosas que la gente desconoce, o que sabe que se deben hacer pero no entienden porqué, así que si alguien quiere publicarla o linkearla en algún lado que lo haga y deje un comentario diciéndomelo. Me haría ilusión y podría ser útil.
Ecologismo práctico - Introducción
Los actos que podemos llevar a cabo para preservar el medioambiente se reducen básicamente a controlar y reducir nuestro consumo. Debería ser nuestro objetivo medioambiental. Y con consumo me refiero a todo tipo de bienes materiales, energía, alimentos o bienes mayores (como podría ser una casa). Todos los consejos que daré a continuación son simples directrices para llevar a cabo este objetivo, que no deberían hacer demasiada falta si cada vez que pagamos por algo tuviésemos bien en mente la idea de consumo responsable. Pero como siempre van a haber cosas que se nos escapen, está bien averiguar punto por punto qué podemos hacer.
Esta no es una guía definitiva del ecologista modelo ni mucho menos, son simplemente las cosas que yo trato de hacer y que creo que toda la gente podría hacer sin sufrir traumas irreversibles.
Tal y como está montada la sociedad, a veces, para consumir de forma responsable hace falta ser algo más que mileurista, pero tampoco vale escudarse en que soy pobre y por no querer gastar X € más al mes ya no consumo responsablemente... Yo creo que es mejor ahorrarse un par de cubatas el finde (o la figurita oficial de resina de nosequién) y gastar ese dinero en huevos de granja, que tomarse esos cubatas y luego comprar huevos de gallinas enjauladas.
El mayor problema que veo normalmente a la hora de actuar de forma ecologista, son las pocas ganas que tiene uno de convencer a los de su entorno, y, por no luchar contracorriente, nos dejamos llevar por ella. La de veces que he oído “Es que en mi casa no reciclo porque mi madre pasa”*. El caso es que a la gente (tu familia o compañeros de piso), si se le dan facilidades y se les explican las cosas con buen humor y/o juegos, no te suelen decir que no (hay excepciones, pero no suelen poner pegas). Me explico: no es lo mismo si llegas a tu casa y dices “¿Oye, y si reciclamos?”, a lo que probablemente te responderán con un “Bah, para lo que sirve...”, que si llegas a casa, pones cuatro compartimentos distintos, te curras unos cartelitos guapos, arreglas todo, y dices “¿Oye, y si reciclamos? Yo me encargaré de bajar la basura si tanta pereza os da”. La gente suele hacer lo que menos esfuerzo les requiere, así que, probablemente, poniendo tú un poco más de esfuerzo, los de tu entorno cambien algunos de sus hábitos (al menos mientras viven contigo... Una suerte sería si después de eso los conservasen).
*Claro que mucho más triste es el “No reciclo porque no tengo espacio”. Patrañas, son pocas ganas de organizarse, aunque de esto ya hablaré en el apartado que corresponde.
Introducción.
Consumo.
Nos deshacemos de los residuos.
Esta no es una guía definitiva del ecologista modelo ni mucho menos, son simplemente las cosas que yo trato de hacer y que creo que toda la gente podría hacer sin sufrir traumas irreversibles.
Tal y como está montada la sociedad, a veces, para consumir de forma responsable hace falta ser algo más que mileurista, pero tampoco vale escudarse en que soy pobre y por no querer gastar X € más al mes ya no consumo responsablemente... Yo creo que es mejor ahorrarse un par de cubatas el finde (o la figurita oficial de resina de nosequién) y gastar ese dinero en huevos de granja, que tomarse esos cubatas y luego comprar huevos de gallinas enjauladas.
El mayor problema que veo normalmente a la hora de actuar de forma ecologista, son las pocas ganas que tiene uno de convencer a los de su entorno, y, por no luchar contracorriente, nos dejamos llevar por ella. La de veces que he oído “Es que en mi casa no reciclo porque mi madre pasa”*. El caso es que a la gente (tu familia o compañeros de piso), si se le dan facilidades y se les explican las cosas con buen humor y/o juegos, no te suelen decir que no (hay excepciones, pero no suelen poner pegas). Me explico: no es lo mismo si llegas a tu casa y dices “¿Oye, y si reciclamos?”, a lo que probablemente te responderán con un “Bah, para lo que sirve...”, que si llegas a casa, pones cuatro compartimentos distintos, te curras unos cartelitos guapos, arreglas todo, y dices “¿Oye, y si reciclamos? Yo me encargaré de bajar la basura si tanta pereza os da”. La gente suele hacer lo que menos esfuerzo les requiere, así que, probablemente, poniendo tú un poco más de esfuerzo, los de tu entorno cambien algunos de sus hábitos (al menos mientras viven contigo... Una suerte sería si después de eso los conservasen).
*Claro que mucho más triste es el “No reciclo porque no tengo espacio”. Patrañas, son pocas ganas de organizarse, aunque de esto ya hablaré en el apartado que corresponde.
Ecologismo práctico - Consumo I: Alimentación
Comprar en tiendas locales y marcas locales. Si la comida la traen de un pueblo de la provincia, el gasto energético en transporte para conseguir esa comida es mucho menor que si nos compramos aguacates que traen desde Perú. Un capricho de cuando en cuando es una cosa, pero comprar la comida de a diario “extranjera” es un malgasto energético. Por eso es importante: mirar el origen de lo que compras.
Consumir menos carne y más verdura. El consumo de carne es un despilfarro energético. Sólo el 10% de la energía existente en un nivel trófico pasa al siguiente nivel. Esto es, de toda la energía que contienen las plantas que puede comer una vaca, sólo un 10% permanecerá en la vaca que consumiremos, el resto lo gastará la vaca en moverse, crecer, respirar, etc. Si los datos que he visto por ahí son correctos, por cada kilo de carne de vaca se consumen 15 kg de cereal y 15.000 litros de agua, mientras que para un kilo de cereal, harían falta 2.000 litros de agua. Y también hay estudios sobre el petróleo que hace falta para criar animales, pero creo que con lo que he dicho hay suficiente.
Consumir verduras de temporada y típicas de la zona. Los invernaderos utilizan más recursos que los cultivos al aire libre, así que, a ser posible, comprar las verduras de temporada, que además, serán más baratas. Y que sea temporada de mangos en Brasil no sirve, es mucho mejor comer boniatos en otoño, sandía en verano... ya sabéis, cosas tradicionales que no requieran avión o barco para su transporte. (Y pensar que aún no he probado los calçots... qué mal.)
Consumir productos ecológicos (si el bolsillo lo permite). Estos productos no utilizan sustancias químicas durante su elaboración, lo cual favorece a nuestra salud y a las tierras donde se cultivan.
Evitar el consumo innecesario de embalaje. Es decir, no comprar cosas que van envueltas individualmente, como los tranchetes (con un plástico por loncha), mantequilla en paquetitos individuales (para una cafetería bueno, pero ni que en casa no se pudiera tener el bote entero), galletitas envueltas de dos en dos y luego todas con su envoltorio común... Hay infinidad de sobreembalaje, y es nuestro deber reducirlo a la hora de la compra, aunque luego mandemos todo a reciclar.
Reutilizar las bolsas de plástico. Cuando vayamos a hacer la compra, lo mejor es llevarnos un carro (las abuelas viven tanto porque usan carros, en serio) y/o bolsas de tela, así reducimos el consumo de plástico, que no nos hace falta tener un hectolitro de petróleo convertido en bolsas de la compra en casa. Para instaurar esta costumbre en casa, se puede hacer pagar a los familiares que traigan bolsas 5 ctmos por bolsa. Con lo ratas que somos todos, a nadie se le olvidará su bolsa de tela.
Evitar los envases de plástico y tetrabricks en la medida de lo posible. Si un mismo producto está en botella de cristal y en botella de plástico, llevémonos la de vidrio, que sabemos que se recicla seguro. También las latas son más fáciles de reciclar que el plástico. Aquí vuelve a venir bien el susodicho carro de la compra, que hace que podamos llevar mucho peso con poco esfuerzo.
Evita a toda costa las cadenas de comida rápida. Si te van a servir, que al menos te sirvan en platos de verdad... El café se sirve en taza de loza, no en vaso de papel a precio de yate, y la comida en platos, no en cajas... A veces pueden resultar algo más baratos, pero es preferible que comas fuera dos veces por mes en sitios donde te ponen comida de verdad en vajilla de verdad a que comas cuatro veces al mes en templos al consumismo donde se despilfarra en absolutamente todo (excepto en calidad, claro). Y en cuanto a lo del precio, si sabes buscar hay sitios mil veces mejores y al mismo precio, aunque sean difíciles de encontrar. En última instancia siempre puedes pillarte un kebap en vez de un menú de la hamburguesería de turno y así solo gastarás una servilleta y una lata en vez de dos cajitas, un vaso, cubiertos de juguete y un mantelito individual de papel, todo aliñado con toneladas de servilletas satinadas inservibles.
Introducción.
Consumo.
Nos deshacemos de los residuos.
Consumir menos carne y más verdura. El consumo de carne es un despilfarro energético. Sólo el 10% de la energía existente en un nivel trófico pasa al siguiente nivel. Esto es, de toda la energía que contienen las plantas que puede comer una vaca, sólo un 10% permanecerá en la vaca que consumiremos, el resto lo gastará la vaca en moverse, crecer, respirar, etc. Si los datos que he visto por ahí son correctos, por cada kilo de carne de vaca se consumen 15 kg de cereal y 15.000 litros de agua, mientras que para un kilo de cereal, harían falta 2.000 litros de agua. Y también hay estudios sobre el petróleo que hace falta para criar animales, pero creo que con lo que he dicho hay suficiente.
Consumir verduras de temporada y típicas de la zona. Los invernaderos utilizan más recursos que los cultivos al aire libre, así que, a ser posible, comprar las verduras de temporada, que además, serán más baratas. Y que sea temporada de mangos en Brasil no sirve, es mucho mejor comer boniatos en otoño, sandía en verano... ya sabéis, cosas tradicionales que no requieran avión o barco para su transporte. (Y pensar que aún no he probado los calçots... qué mal.)
Consumir productos ecológicos (si el bolsillo lo permite). Estos productos no utilizan sustancias químicas durante su elaboración, lo cual favorece a nuestra salud y a las tierras donde se cultivan.
Evitar el consumo innecesario de embalaje. Es decir, no comprar cosas que van envueltas individualmente, como los tranchetes (con un plástico por loncha), mantequilla en paquetitos individuales (para una cafetería bueno, pero ni que en casa no se pudiera tener el bote entero), galletitas envueltas de dos en dos y luego todas con su envoltorio común... Hay infinidad de sobreembalaje, y es nuestro deber reducirlo a la hora de la compra, aunque luego mandemos todo a reciclar.
Reutilizar las bolsas de plástico. Cuando vayamos a hacer la compra, lo mejor es llevarnos un carro (las abuelas viven tanto porque usan carros, en serio) y/o bolsas de tela, así reducimos el consumo de plástico, que no nos hace falta tener un hectolitro de petróleo convertido en bolsas de la compra en casa. Para instaurar esta costumbre en casa, se puede hacer pagar a los familiares que traigan bolsas 5 ctmos por bolsa. Con lo ratas que somos todos, a nadie se le olvidará su bolsa de tela.
Evitar los envases de plástico y tetrabricks en la medida de lo posible. Si un mismo producto está en botella de cristal y en botella de plástico, llevémonos la de vidrio, que sabemos que se recicla seguro. También las latas son más fáciles de reciclar que el plástico. Aquí vuelve a venir bien el susodicho carro de la compra, que hace que podamos llevar mucho peso con poco esfuerzo.
Evita a toda costa las cadenas de comida rápida. Si te van a servir, que al menos te sirvan en platos de verdad... El café se sirve en taza de loza, no en vaso de papel a precio de yate, y la comida en platos, no en cajas... A veces pueden resultar algo más baratos, pero es preferible que comas fuera dos veces por mes en sitios donde te ponen comida de verdad en vajilla de verdad a que comas cuatro veces al mes en templos al consumismo donde se despilfarra en absolutamente todo (excepto en calidad, claro). Y en cuanto a lo del precio, si sabes buscar hay sitios mil veces mejores y al mismo precio, aunque sean difíciles de encontrar. En última instancia siempre puedes pillarte un kebap en vez de un menú de la hamburguesería de turno y así solo gastarás una servilleta y una lata en vez de dos cajitas, un vaso, cubiertos de juguete y un mantelito individual de papel, todo aliñado con toneladas de servilletas satinadas inservibles.
Ecologismo práctico - Consumo II: Bienes materiales
No hablaré de las decisiones que debería tomar alguien cuando compra su casa (como asegurarse de un buen aislamiento, que si hay madera en suelos o muebles, esta tenga el sello FSC, que averigüe las posibilidades de utilizar energía solar...), ya que dudo que alguno de los que leen el blog esté en esa situación, de manera que me centraré en bienes más pequeños, como pijaditas, ropa, material escolar... Cualquier cosa que no sea de alimentación, aunque varias de las directrices se repiten, como podréis ver.
Reducir el consumo a lo estrictamente necesario. 25 pares de zapatos, os pongáis como os pongáis, no son necesarios. Ni tampoco tener toda la colección de figuras del Final Fantasy ∞ importadas directamente desde Japón. Aunque no nos guste admitirlo, todos estos caprichos son prescindibles, y está bien que nos demos alguno de cuando en cuando, pero realmente no ayuda mucho al planeta que vivamos de caprichos consumistas, así que: moderación, aunque duela.
Comprar productos locales de tiendas locales.
Comprar en tiendas de comercio justo. Tratar de asegurarse de que al menos, quienes han fabricado lo que estás comprando han sido tratados como personas y no como robots. Esto no es ecologista pero es humanitario...
Evitar el exceso de embalaje. Decir que no quieres bolsa porque puedes meter lo que acabas de comprar en tu mochila o en la bolsa que ya llevas está bien. No es algo que debiera daros vergüenza, pero he visto a más de uno/a que no lo hace por vergonzoso/a.
Si algo es de madera, que lleve el sello del FSC, un consejo no gubernamental que vela por el uso ambientalmente responsable de la madera de los bosques del mundo, entre otras cosas.
Utilizar baterías y pilas recargables. Si tenemos que comprar un aparato electrónico para casa o la oficina, mejor con cable. Si es un dispositivo portátil que obligatoriamente ha de llevar baterías, evitar a toda costa las pilas normales. Supongo que todos sabéis lo contaminantes que son estas cosas.
Introducción.
Consumo.
Nos deshacemos de los residuos.
Reducir el consumo a lo estrictamente necesario. 25 pares de zapatos, os pongáis como os pongáis, no son necesarios. Ni tampoco tener toda la colección de figuras del Final Fantasy ∞ importadas directamente desde Japón. Aunque no nos guste admitirlo, todos estos caprichos son prescindibles, y está bien que nos demos alguno de cuando en cuando, pero realmente no ayuda mucho al planeta que vivamos de caprichos consumistas, así que: moderación, aunque duela.
Comprar productos locales de tiendas locales.
Comprar en tiendas de comercio justo. Tratar de asegurarse de que al menos, quienes han fabricado lo que estás comprando han sido tratados como personas y no como robots. Esto no es ecologista pero es humanitario...
Evitar el exceso de embalaje. Decir que no quieres bolsa porque puedes meter lo que acabas de comprar en tu mochila o en la bolsa que ya llevas está bien. No es algo que debiera daros vergüenza, pero he visto a más de uno/a que no lo hace por vergonzoso/a.
Si algo es de madera, que lleve el sello del FSC, un consejo no gubernamental que vela por el uso ambientalmente responsable de la madera de los bosques del mundo, entre otras cosas.
Utilizar baterías y pilas recargables. Si tenemos que comprar un aparato electrónico para casa o la oficina, mejor con cable. Si es un dispositivo portátil que obligatoriamente ha de llevar baterías, evitar a toda costa las pilas normales. Supongo que todos sabéis lo contaminantes que son estas cosas.
Ecologismo práctico - Consumo III: En casa
Respecto al agua: vivimos en un país con bastante escasez, y los tiempos que se avecinan parecen aún peores, así que es mejor que nos dejemos de tonterías y no nos pongamos a malgastar agua potable como si fuese algo infinito, porque contaminada o salada no nos sirve.
Aislar bien la casa. Eso reducirá las variaciones bruscas de temperatura y por lo tanto dependeremos menos de calefacciones y aire acondicionado.
No abusar de la calefacción ni del aire acondicionado. Eso de ir en manga corta en diciembre y con chaqueta en agosto es mejor que se lo dejemos a los del hemisferio sur.
Por pasar un poco de frío o calor no nos vamos a morir, hay que evitar utilizar esos aparatos a toda costa, son un gasto terrible.
Aprovechar los ciclos de temperatura diarios para acondicionar la casa. En verano, bajemos las persianas a mediodía y abramos todas las ventanas al fresquito de la noche, de forma que por el día se conserve el mayor tiempo posible el frescor de la noche anterior. Y en invierno al revés, cerrar todo de noche y abrir un ratito a mediodía si hace bueno, o no abrir.
Usar productos de limpieza poco agresivos con el medio ambiente. La marca Froggy, que está al precio de las marcas más publicitadas o un poco por debajo, es respetuosa con el medioambiente pero igual o más eficiente que otras marcas (y los botes duran una eternidad...)
Poner la lavadora o lavavajillas sólo si están llenos. Hay gente con la horrible costumbre de poner la lavadora con dos pantalones... A mí la conciencia me mataría.
No dejar los aparatos en stand-by todo el día. Supuestamente eso ahorra un 15% de energía, pero no sé respecto de qué.
Apagar las luces de las habitaciones en las que no haya nadie. Esto es una terrible costumbre en muchas casas, pero las luces sólo hay que encenderlas si hay alguien que necesite ver en ese lugar. Asimismo, evitad quedaros dormidos con la luz encendida.
Evitar la iluminación navideña. Hay muchas formas de hacer bonito que no requieren un consumo de electricidad. En el caso de que queráis poner luces igualmente, no las dejéis encendidas toda la navidad, encendedlas sólo cuando estéis en casa. Y las del balcón realmente no son necesarias... De la iluminación callejera ya se encarga el ayuntamiento.
Usar el agua caliente sólo para la ducha. La lavadora no necesita agua caliente a no ser que seamos cirujanos y tengamos batas llenas de sangre (que no creo que sea el caso). Ni los platos ni el suelo requieren agua caliente para estar más limpios si se limpia bien, y ahorraremos electricidad o gas.
Usar las dosis adecuadas de productos de limpieza. No por echar más va a quedar más limpio. De hecho, si se echa de más, lo normal es que queden manchas de jabón después. Lo mejor es utilizar la dosis adecuada, así liberaremos menos porquerías químicas al agua sin necesidad.
Ducharse en vez de bañarse. Para llenar la bañera, aunque sólo sea a mitad, necesitamos el doble de agua de la que utilizamos para ducharnos, de manera que lo de sumergirnos mejor es dejarlo para la playa o la piscina en verano.
No abrir el grifo si no es necesario. Por ejemplo mientras te cepillas los dientes (yo me sorprendí muchísimo cuando descubrí que hay gente que lo hace y la conciencia ni le da un cosquilleo... A mí me duele oír grifos abiertos sin necesidad) o mientras friegas los platos. También mientras te enjabonas en la ducha puedes cerrar el grifo, aunque en invierno puede suponer un poco de frío, creo que todavía nadie ha muerto por ello. (Aunque yo tuve un calentador tan lejos del baño que como cerrases el grifo tardaba más en volver a salir agua caliente que lo que tardaba yo en enjabonarme...)
Las siguientes son aportación de Sinkim, que a mí se me habían olvidado unas y no conocía otras:
Poner una botella de plastico en la cisterna del baño, para que no se llene tanto, ya que mucha del agua que utilizamos cuando tiramos de la cadena es innecesaria. Si ponemos una botella de dos litros, son dos litros menos de agua que se tiran por cada descarga completa de la cisterna. De igual forma, en las cisternas modernas, si se presiona botón que sirve para tirar de la cadena una segunda vez se corta el agua que sale, por lo que no se vacia completamente la cisterna y es agua que se ahorra.
Vigilar que los grifos estén correctamente cerrados, que no haya goteos o incluso hilos finos durante todo el día desperdiciando el agua. Vigilar especialmente el de la bañera o ducha ya que ese se suele ver menos que los otros.
Utilizar dosificadores en los grifos. (Si no me equivoco en cuanto a lo que quiere decir Sinkim) Para que el agua salga a presión, se pueden utilizar filtros que mezclan el agua con aire de forma que aún con poco flujo de agua, hay suficiente presión. Sin estos filtros, hace falta mucho más flujo de agua en el grifo para conseguir la presión adecuada y se termina gastando bastante más agua.
Cuando llenas una botella de agua fría, si no la vas a beber en el instante, en vez de dejar correr el agua hasta que salga fría metela en la nevera.
Introducción.
Consumo.
Nos deshacemos de los residuos.
Aislar bien la casa. Eso reducirá las variaciones bruscas de temperatura y por lo tanto dependeremos menos de calefacciones y aire acondicionado.
No abusar de la calefacción ni del aire acondicionado. Eso de ir en manga corta en diciembre y con chaqueta en agosto es mejor que se lo dejemos a los del hemisferio sur.
Por pasar un poco de frío o calor no nos vamos a morir, hay que evitar utilizar esos aparatos a toda costa, son un gasto terrible.
Aprovechar los ciclos de temperatura diarios para acondicionar la casa. En verano, bajemos las persianas a mediodía y abramos todas las ventanas al fresquito de la noche, de forma que por el día se conserve el mayor tiempo posible el frescor de la noche anterior. Y en invierno al revés, cerrar todo de noche y abrir un ratito a mediodía si hace bueno, o no abrir.
Usar productos de limpieza poco agresivos con el medio ambiente. La marca Froggy, que está al precio de las marcas más publicitadas o un poco por debajo, es respetuosa con el medioambiente pero igual o más eficiente que otras marcas (y los botes duran una eternidad...)
Poner la lavadora o lavavajillas sólo si están llenos. Hay gente con la horrible costumbre de poner la lavadora con dos pantalones... A mí la conciencia me mataría.
No dejar los aparatos en stand-by todo el día. Supuestamente eso ahorra un 15% de energía, pero no sé respecto de qué.
Apagar las luces de las habitaciones en las que no haya nadie. Esto es una terrible costumbre en muchas casas, pero las luces sólo hay que encenderlas si hay alguien que necesite ver en ese lugar. Asimismo, evitad quedaros dormidos con la luz encendida.
Evitar la iluminación navideña. Hay muchas formas de hacer bonito que no requieren un consumo de electricidad. En el caso de que queráis poner luces igualmente, no las dejéis encendidas toda la navidad, encendedlas sólo cuando estéis en casa. Y las del balcón realmente no son necesarias... De la iluminación callejera ya se encarga el ayuntamiento.
Usar el agua caliente sólo para la ducha. La lavadora no necesita agua caliente a no ser que seamos cirujanos y tengamos batas llenas de sangre (que no creo que sea el caso). Ni los platos ni el suelo requieren agua caliente para estar más limpios si se limpia bien, y ahorraremos electricidad o gas.
Usar las dosis adecuadas de productos de limpieza. No por echar más va a quedar más limpio. De hecho, si se echa de más, lo normal es que queden manchas de jabón después. Lo mejor es utilizar la dosis adecuada, así liberaremos menos porquerías químicas al agua sin necesidad.
Ducharse en vez de bañarse. Para llenar la bañera, aunque sólo sea a mitad, necesitamos el doble de agua de la que utilizamos para ducharnos, de manera que lo de sumergirnos mejor es dejarlo para la playa o la piscina en verano.
No abrir el grifo si no es necesario. Por ejemplo mientras te cepillas los dientes (yo me sorprendí muchísimo cuando descubrí que hay gente que lo hace y la conciencia ni le da un cosquilleo... A mí me duele oír grifos abiertos sin necesidad) o mientras friegas los platos. También mientras te enjabonas en la ducha puedes cerrar el grifo, aunque en invierno puede suponer un poco de frío, creo que todavía nadie ha muerto por ello. (Aunque yo tuve un calentador tan lejos del baño que como cerrases el grifo tardaba más en volver a salir agua caliente que lo que tardaba yo en enjabonarme...)
Las siguientes son aportación de Sinkim, que a mí se me habían olvidado unas y no conocía otras:
Poner una botella de plastico en la cisterna del baño, para que no se llene tanto, ya que mucha del agua que utilizamos cuando tiramos de la cadena es innecesaria. Si ponemos una botella de dos litros, son dos litros menos de agua que se tiran por cada descarga completa de la cisterna. De igual forma, en las cisternas modernas, si se presiona botón que sirve para tirar de la cadena una segunda vez se corta el agua que sale, por lo que no se vacia completamente la cisterna y es agua que se ahorra.
Vigilar que los grifos estén correctamente cerrados, que no haya goteos o incluso hilos finos durante todo el día desperdiciando el agua. Vigilar especialmente el de la bañera o ducha ya que ese se suele ver menos que los otros.
Utilizar dosificadores en los grifos. (Si no me equivoco en cuanto a lo que quiere decir Sinkim) Para que el agua salga a presión, se pueden utilizar filtros que mezclan el agua con aire de forma que aún con poco flujo de agua, hay suficiente presión. Sin estos filtros, hace falta mucho más flujo de agua en el grifo para conseguir la presión adecuada y se termina gastando bastante más agua.
Cuando llenas una botella de agua fría, si no la vas a beber en el instante, en vez de dejar correr el agua hasta que salga fría metela en la nevera.
Ecologismo práctico - Consumo IV: Transporte
En tu día a día:
Moverse a pie o en bici siempre que sea posible. Estos son los transportes menos contaminantes que existen, pero tememos tendencia a ser unos vagos y que nos de miedo caminar 20 minutos, cosa que está mal para el medioambiente y para nuestra salud.
Utilizar el transporte público, nunca el privado. La mayoría de las veces hay algún tipo de transporte público que cubrirá el trayecto que debes realizar hasta tu trabajo o lugar de estudios. A veces funciona mal, sí, y más en este país, pero si se sabe aprovechar, tiene muchas ventajas:
Compártelo siempre que puedas. Si no conoces a nadie de tu trabajo o centro de estudios que quiera ir contigo, prueba en alguna página de coches compartidos, que hay bastantes. Si lo usas para fiestear los fines de semana, usad sólo los coches necesarios y que los conductores no beban (esto es por vuestra salud, no por el medioambiente).
No uses tu coche o moto para ir a comprar el pan. Esta es una costumbre horrible. Yo entiendo que prefieras tener coche porque esperar media hora a pillar un bus que tarde 2 horas en llegar a tu casa cuando tú puedes hacer el trayecto en media hora es absurdo. Pero una cosa es eso y otra muy distinta usarlo para ir de tu casa a la casa de tu colega dos calles más abajo de donde vives.
Para viajes largos:
Si es posible, utiliza el tren o el autobús, no el avión. Consumen mucho menos por pasajero, pero entiendo que tal y como están los precios la cosa se decante hacia el avión...
Si vas en coche, es mejor acompañado. Sólo un coche para cuatro y no un coche por cabeza. Aparte de ahorrar energía, te lo pasarás mejor seguro.
Si no tienes más remedio que ir solo, busca en páginas de coche compartido gente que quiera hacer tu trayecto. Te ayudarán con los gastos y contaminarás menos.
Introducción.
Consumo.
Nos deshacemos de los residuos.
Moverse a pie o en bici siempre que sea posible. Estos son los transportes menos contaminantes que existen, pero tememos tendencia a ser unos vagos y que nos de miedo caminar 20 minutos, cosa que está mal para el medioambiente y para nuestra salud.
Utilizar el transporte público, nunca el privado. La mayoría de las veces hay algún tipo de transporte público que cubrirá el trayecto que debes realizar hasta tu trabajo o lugar de estudios. A veces funciona mal, sí, y más en este país, pero si se sabe aprovechar, tiene muchas ventajas:
- Aunque no es tan barato como debería, es más barato que mantener un coche, que entre seguro, combustible y reparaciones esporádicas te sale por un riñón, por no hablar del precio del coche inicialmente.
- No tienes que preocuparte de aparcar, cosa que es un infierno y en la que inviertes normalmente casi el mismo tiempo que en llegar a tu destino (sobre todo en ciudades grandes).
- Mientras conduces, no puedes hacer nada, es tiempo que pierdes. Mientras viajas puedes estudiar, leer, hablar con otra persona de forma totalmente relajada, jugar con tu DS... Échale imaginación y dejarás de ver el tiempo en el bus como un tiempo perdido.
- Es cierto que tienes que adaptarte a los horarios de tu transporte, pero adaptarse no implica que pierdas el tiempo, sólo que te ajustes a un tipo de horarios no inmediatos y averigües qué puedes hacer con el tiempo que tienes. Yo personalmente prefiero esperar diez minutos en una parada de bus a dar vueltas veinte minutos en busca de un aparcamiento...
Compártelo siempre que puedas. Si no conoces a nadie de tu trabajo o centro de estudios que quiera ir contigo, prueba en alguna página de coches compartidos, que hay bastantes. Si lo usas para fiestear los fines de semana, usad sólo los coches necesarios y que los conductores no beban (esto es por vuestra salud, no por el medioambiente).
No uses tu coche o moto para ir a comprar el pan. Esta es una costumbre horrible. Yo entiendo que prefieras tener coche porque esperar media hora a pillar un bus que tarde 2 horas en llegar a tu casa cuando tú puedes hacer el trayecto en media hora es absurdo. Pero una cosa es eso y otra muy distinta usarlo para ir de tu casa a la casa de tu colega dos calles más abajo de donde vives.
Para viajes largos:
Si es posible, utiliza el tren o el autobús, no el avión. Consumen mucho menos por pasajero, pero entiendo que tal y como están los precios la cosa se decante hacia el avión...
Si vas en coche, es mejor acompañado. Sólo un coche para cuatro y no un coche por cabeza. Aparte de ahorrar energía, te lo pasarás mejor seguro.
Si no tienes más remedio que ir solo, busca en páginas de coche compartido gente que quiera hacer tu trayecto. Te ayudarán con los gastos y contaminarás menos.
Ecologismo práctico - Nos deshacemos de los residuos
Este es seguramente el tema con más controversia de todos. Quien no quiera creer que se recicla, que no lo crea y no recicle, mientras haya reducido su consumo al mínimo, ya estará haciendo grandes cosas. Yo personalmente no me fío mucho de que los plásticos y los tetrabricks se reciclen, al menos no todos, pero lo que sí me parece es que los procesos para reciclar latas, papel y vidrio funcionan y muy bien. Creo que el reciclaje es algo que deberíamos tomarnos en serio aunque se nos pueda estar estafando.
Reduce. Deberíamos haber reducido nuestro consumo de envases innecesarios al mínimo, generar la mínima cantidad de basura posible, y hacerlo mayoritariamente en forma de vidrio, latas y materia orgánica.
Reutiliza. No tires las cajas o botes que puedas reutilizar, los rollos de papel de váter pueden ser materia prima de manualidades para tus primitos, las bolsas del supermercado utilízalas para la basura. Yo por ejemplo, la bolsas del reciclaje que veo limpias las vuelvo a subir a mi casa y las reutilizo (sobre todo la del papel, que siempre está limpia).
Recicla. Reciclar no es tan complejo y tan engorroso como piensan algunos. Animo a los que no lo hacen a probar durante una semana (pero probad en serio), y si es tan horrible, volvéis a dejarlo. Actualmente, los residuos deberían separarse en un mínimo de siete tipos, de los cuales los cuatro primeros suelen ir en nuestra cocina:
Reciclar no requiere un espacio excesivo. Si en la cocina no cabe, en el lavadero o un hueco del pasillo puede caber. Y si no, siempre hay soluciones ingeniosas como ésta, ésta, ésta o ésta. Como último recurso, siempre podemos dejar todo lo del reciclaje junto en la misma bolsa y separarlo ante los contenedores, así que la excusa de que la cocina es pequeña no me sirve..
Composta la materia orgánica. La materia orgánica puede transformarse en abono para las plantas, así que si tienes jardín y un espacio de un metro por un metro, puedes crearte tu propia miniplanta de compostaje. También hay vermicompostadoras, que aprovechan la actividad descomponedora las lombrices para acelerar el proceso.
Introducción.
Consumo.
Nos deshacemos de los residuos.
Reduce. Deberíamos haber reducido nuestro consumo de envases innecesarios al mínimo, generar la mínima cantidad de basura posible, y hacerlo mayoritariamente en forma de vidrio, latas y materia orgánica.
Reutiliza. No tires las cajas o botes que puedas reutilizar, los rollos de papel de váter pueden ser materia prima de manualidades para tus primitos, las bolsas del supermercado utilízalas para la basura. Yo por ejemplo, la bolsas del reciclaje que veo limpias las vuelvo a subir a mi casa y las reutilizo (sobre todo la del papel, que siempre está limpia).
Recicla. Reciclar no es tan complejo y tan engorroso como piensan algunos. Animo a los que no lo hacen a probar durante una semana (pero probad en serio), y si es tan horrible, volvéis a dejarlo. Actualmente, los residuos deberían separarse en un mínimo de siete tipos, de los cuales los cuatro primeros suelen ir en nuestra cocina:
- Papel y cartón (contenedor azul)
- Envases, es decir, latas, plásticos y bricks (contenedor amarillo)
- Vidrio (contenedor verde)
- Resto, es decir, materia orgánica y alguna cosilla inclasificable más (contenedor normal)
- Trastos. Muebles viejos y cosas así. Si preguntas y no conoces a nadie que lo pueda aprovechar, tu ayuntamiento debería tener un servicio de recogida gratuito con el que te los puedes quitar de encima.
- Cosas raras. De estas acumularás como mucho una bolsa al año, pero en vez de dejarlas en el contenedor hay que llevarlas a un punto verde, donde se encargarán de su correcto procesamiento. Son cosas raras como pilas, bombillas, ropa, aparatos electrónicos rotos, CDs, vidrio plano...
- Aceite. Nunca lo tires por el desagüe. Reutiliza el aceite que puedas, y cuando lo tengas que tirar, guarda el aceite usado en un bote o garrafa y luego llévalo al punto verde (o bien tíralo a la basura normal si tu punto verde está a más de 30 kms de distancia), pero no por el desagüe, que luego nos quejamos de los escapes de petróleo y mientras tiramos aceite y grasa al mar que es lo mismo.
Reciclar no requiere un espacio excesivo. Si en la cocina no cabe, en el lavadero o un hueco del pasillo puede caber. Y si no, siempre hay soluciones ingeniosas como ésta, ésta, ésta o ésta. Como último recurso, siempre podemos dejar todo lo del reciclaje junto en la misma bolsa y separarlo ante los contenedores, así que la excusa de que la cocina es pequeña no me sirve..
Composta la materia orgánica. La materia orgánica puede transformarse en abono para las plantas, así que si tienes jardín y un espacio de un metro por un metro, puedes crearte tu propia miniplanta de compostaje. También hay vermicompostadoras, que aprovechan la actividad descomponedora las lombrices para acelerar el proceso.
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