30/6/06

Nubes y sueños

¿Habrán sueños que una vez los consigas se queden en tus manos? ¿Que una vez los atrapes sean exactamente lo que esperabas, y te llenen tal y como querías? No lo creo. Lo sueños son como nubes, están ahí arriba, hermosas, esplendorosas. Y sueñas con llegar a tocarlas, a tenerlas danzando entre tus manos. Pero una vez tocas tu nube, ¿qué tienes? Nada. Jirones. Vapor. Desde dentro, tu nube no es tan maravillosa como tú pensabas (problemas de perspectiva, desde luego), es sólo un montón de gotitas de agua que tú veías con una maravillosa forma desde lejos, pero bastante distintas de cerca...

Es como algo que leí, no recuerdo dónde, sobre la conversación entre un padre y su hijo. El niño le preguntaba al padre que qué era una utopía, y el padre respondía que las utopías eran como el horizonte, que aunque nunca llegases a ellas, te servían para avanzar. Y los sueños, supongo que son algo parecido pero a nivel personal... Sueñas, y una vez alcanzas tu sueño, no consigues la felicidad eterna, te buscas otros sueños que alcanzar... Pero no sabía que los sueños, una vez los consigues, pudieran desilusionar... Obviamente, el fallo no está en lo que has conseguido, sino en las espectativas que habías puesto en ello. Por suerte has conseguido algo y sólo hay que variar la lente con la que lo observas.

9 comentarios:

Galahad dijo...

Alcanzar un sueño da la felicidad, y te sientes bien cuando lo alcanzas tras perseguirlo y pelear por ello, pero vivimos en un mundo que hace que muchas veces lo que soñamos no sea realmente lo que desamos coseguir, si no algo que nos han hecho creer que deseamos y es en ese momento cuando pasa lo que tu comentas. Luchas por algo que crees que realmente deseas pero acabas dándote cuenta que no es así.

Ozanu dijo...

Algo parecido a lo que dices es una parábola que contaba una princesa china en un cuento que oí en una clase de religión, trataba de un salmón joven que hizo el camino necesario para llegar al mar. En este viaje, no dejaba de pensar cómo sería el mar, se ilusionó con el mar como la mayor maravilla. Conforme avanzaba en el río, el agua salada fue mezclándose con la dulce hasta llegar al mar. Al llegar allí, notó que era diferente al río, pero también distinto a "su mar", y le preguntó a un salmón viejo dónde estaba, y ya de paso si sabía dónde estaba el mar. Este le respondió: "Estamos en el mar.", a lo que el salmón joven replicó: "¿El mar? ¡Pero si esto sólo es agua! Yo busco el mar." y se alejó del viejo sin dejar de buscar el mar.
Mira que es curioso, porque la respuesta de "es sólo agua" es clavada a la metáfora sobre las nubes. XD

Guges dijo...

al igual que cuando se alcanza un sueño ya no quedan mas cosas perseguir sueños que se saben inalcalzables es bastante mas frustrante,
he conseguido mi sueño, y ahora que? pues ahora tienes todo un mundo por alcanzar, fijate nuevas metas y sigue soñando hasta el infinito

es que esto me ha recordado al inicio del tomo dos de sandman,
morfeo ya consiguio sus objetivos en el tomo anterior y ahora estaba triste y cabizbajo sin saber que hacer, hasta que llego su hermana muerte y le aclaro unas cosillas, entristecerse por haber conseguido tus objetivos es bastante egoista y infaltil, ademas añadio "siente lastima de si mismo porque acabo su jueguecito y no tiene pelotas de buscarse otro!"

resumiendo, sigue tus sueños, consiguelos y cuando hayas acabado empieza de nuevo, asi seras feliz

Darja dijo...

Suele pasar, eso de que idealizamos los sueños y luego nos decepcionen o como ha dicho Galahad, que nos demos cuenta de que no es eso lo que deseamos. Prácticamente es lo mismo, sólo que en el primer caso parece que echemos la culpa a la vida y en el segundo asumimos que nos hemos equivocado...

En fin, no importa, lo que quería decir es que por eso pienso que hay que perseguir los sueños, claro, porque si no nuestra existencia sería totalmente vacía y caminaríamos como autómatas sin más destino o fin que la muerte, pero no hay que encegarse con ellos y hay que saber disfrutar del camino y de las cosas que se puedan presentar en medio, que pueden incluso cambiar tus prioridades en la vida o tus máximas aspiraciones.

El Jose dijo...

Coñe, Siltha, pues no se me había ocurrido pensarlo así... pero es verdad. Lo que pasa es que hay sueños y sueños, unos más asequibles que otros, y de ahí la importancia de conocer tus límites. Al fin y al cabo, un objetivo (o sueño) grande no es más que la suma de muchos otros más asequibles, y al final, poco a poco, igual hasta te aproximas a lo que deseas. O no. O yo qué sé. O_o

hellsamu dijo...

la bueno de los sueños es que cuesta conseguirlos, y la gente vive para ellos, para conseguirlos. y una vez lo hace se busca otros cada vez más dificiles de conseguir, pero no imposibles...

aunque a veces pienso que la propia definición de sueño implica la imposibilidad de que se cumpla...

W-Shark dijo...

Hay ke diferenciar los sueños de las metas...Puede perfectamente que tu sueño sea alcanzar una meta...pero puede tb ke no.

Los sueños, son deseos utópicos...pero las metas no. Una meta, puede costar mucho conseguirla y proporciona felicidad...un sueño es mas complicado de alcanzar, por lo que siempre se suele asociar el sueño a una meta...

Nose...en cuanto a alcanzar un sueño y luego un otro y luego un otro...mmm...desde el punto de vista de un vago...no sería mejor pedir uno ke te sirva para toda la vida y asi descansas? xDDD

bueno...ke soñar muxo y cada loco con su tema

CARLOS A. GAMBOA dijo...

los sueños están hechos de materia irreal, pero nada más real que lo que sólo presentimos...la utopía es un "sin lugar", pero quiero caminar hasta llegar a ese sitio
saludos

Devioren dijo...

Ah, los sueños... ¿Qué seríamos sin ellos? Probablemente, algo así como un percebe, pegado a su roca y metido en su conha esperando a que suba la marea.

Pero es verdad: los sueños son algo que fabricamos nosotros, y creo que por eso, cuando los conseguimos, pueden defraudarnos. No son tal como imaginamos, pero es que el mundo no lo creamos cada uno de nosotros.

Pero, bueno, mientras uno pueda seguir soñando y viviendo por sus sueños, creo que merece la pena. Desde luego, siempre conseguimos más que si nos quedamos pegados al suelo como percebes...