6/1/08

Días de cuento

Advertencia: Este post es considarablemente largo, de lectura amena para los implicados. Espero que para los no implicados también.

Érase una vez, en un reino muy lejano dominado por malévolos tiranos y horribles brujas, donde una dulce princesa se encontraba cautiva. Los malvados tiranos le habían arrebatado el trono en las tierras del norte mientras el resto de su familia se quedó gobernando las tierras del sur. Tras meses planeando su escapada, el último día del año huyó de esas terribles tierras, no sin antes despedirse de sus amigos y realizar una fugaz visita a un buen amigo semi-bretón (¡Hola Halfang!) y otros amigos locales. [Recuerden, niños, cada vez que un melenudo se rapa, Diox mata una ballena azul.]

El viaje fue cansado y penoso, pero al llegar a las tierras que iban a convertirse en su refugio se sintió a salvo. La recibieron con manjares y mimos, pero ella, todavía aturdida por el largo viaje, no los disfrutó en exceso. Los habitantes de las tierras sureñas invitaron a la princesa a participar en los festejos del fin de año, con un gran festín, y galones de bromas, cariño y diversión. Habiendo descansado del arduo viaje, disfrutó muchísimo tanta compañía y verse rodeada de nuevo por sus seres queridos. Durante los festejos, la princesa tuvo la ocasión de conocer a la encantadora emperatriz nipona Obaka-sama, a la que acudirá a visitar en breve acompañada de su primo. El comienzo del nuevo año transcurrió conquistando territorios [aka jugando al Risk], cosa que a una princesa educada en el arte de la guerra se le daba obviamente bien, y creando potencias económicas que se alzaban y caían a igual velocidad [aka jugando al Superpoly]. En economía la princesa deberá seguir estudiando o sus reinos pueden acabar peor que en una postguerra... Tras un sueño reparador, la princesa y su primo acompañaron a la emperatriz al carruaje que la llevaría hacia su imperio, y pasaron el resto del día entre cálculos, piedra-papel-tijera, médicos antipáticos y chocolate caliente con fogaseta. Triste que fuera una visita tan breve...

El día siguiente la princesa desayunó con la Reina y partió a visitar a sus amigos, los nobles que habitaban sus tierras. Y eran nobles no por sus riquezas, sino por sus corazones: Darja, Devioren, Keirana, Deed, Tobal, Dai, Secun, Eric y Tréveron. Con ellos paseó por los extravagantes puestos de los mercados, comieron en una mesa redonda, tomaron agradables infusiones, acariciaron extraños animales, vieron a Iorek Byrnison en persona y disfrutaron de una obra de teatro sobre princesas reales y mundos extraños donde el amor no es ideal. La princesa aprovechó para decretar unas cuantas leyes durante su estancia:
-Cada abrazo debía ir acompañado de una réplica para la princesa.
-Los abrazos a la princesa no se incluyen, ya que entonces entraríamos en un bucle infinito de abrazos del que no se podría salir.
-Ambas partes de un abrazo debían dar la réplica.
Y así, bañada en abrazos, la princesa permaneció con sus amigos mientras estos partían hacia sus hogares poco a poco. Por suerte, el caballero Tréveron seguía su misma ruta y la acompañó hasta el reino de su madre. En el viaje hablaron mucho, con lo que la princesa pudo descubrir a una gran persona hasta ahora no mucho más que conocida.

El día siguiente la princesa visitó a su padre, en cuyo castillo se deleitaron con ricos platos, pero antes fueron a caminar un poco por el pasado, entre homínidos. Posteriormente la princesa partió de nuevo con la misión de visitar al hechicero del reino, con el que disfrutó de una infusión oriental en una acogedora taberna, durante un breve pero agradable tiempo. Después cenó con la Reina antes de partir hacia la plaza donde había quedado con la dama Deed y el caballero Tréveron, quienes fueron su comitiva de despedida. La princesa sabía que no podía abandonar su reino en el norte a manos de los usurpadores, así que, aún sabiendo que probablemente la capturarían y torturarían de nuevo a su vuelta, no podía abandonar las tierras que le pertenecían por derecho ni mucho menos a las gentes que la esperaban y apoyaban. Durante su estancia en los territorios meridionales tuvo, los dioses saben cuantas, ganas de abandonar, pero no podía hacerlo. Por ello, al día siguiente partió de nuevo a continuar con su lucha, pero habiendo retomado fuerzas de toda esa gran gente que la mima y cuida y sabiéndose vencedora fuese cual fuese el resultado. 

     Cerebro, ¿Que vamos a hacer esta noche?
     Lo mismo que hacemos todas las noches Pinky... ¡Tratar de conquistar el mundo!


PD: ¡¡Tengo una Wacom!! ¡Soy feliz, soy feliz! Es una Volito 2. Soy feliz, ¿lo he dicho ya?
PPD: Pryrios me dijo que os mandase saludos de su parte y se me olvidó por completo... soy lo más peor. Todos los que conozcáis a Pryrios daos por saludados.

Tío cosa

En esto se convierte la princesa todos los atardeceres hasta que un beso de amor verdadero la libere de la maldición... Ah, ¿que no? ¿Que es perenne? Jo.

5 comentarios:

Prats dijo...

Woooo.... yo tengo un tablet pc pero la precisión es bastante peor que la de las pizarras digitales... eso quiere decir que vas a dibujar? k bien ^^

Yo el día 2 (o el 3?) también estuve jugando al risk... tenía todo america del norte pero un amigo mío no sabía jugar y a otro le tocaba matarle, eso hace que la duración de jueg sea menos a lo normal (que no sé tú pero para mi son 3 horitas fácil ^^)

la historia mu gonita, que no escribieras me parecía sospechoso, pero no sabía que estuvieas con el modo princesa activado xD... (ya llevas 50 post no?)

Poco más k decir que apenas llevo aquí tiempo xD. Un saludo y feliz año

Tréveron dijo...

A alguien de tan baja alcurnia como yo, que una adorable princesa como vos le conceda el privilegio de su compañia le resulta el mas gratificante de los honores. Qué decir pues que a uno le consideren caballero...

Esperaré impaciente en las tierras del sur, tanto yo como todos vuestros compañeros de armas.

Ha sido un hermoso cuento, mi señora ^^

Deed dijo...

y esperando estaremos tu regreso ^^

Macnuber dijo...

1- el cuento-anecdota esta muy bueno, ya te pareces a mi narrando la vida real en fantasia, jaja, o sera que yo vivo en un mundo de fantasia, bueno,y al margen, muy bueno.
2- sabes jugar al risk?... conmigo no durarias ni media hora... soy el maestro en ese juego, modestia a parte.
3- Por lo menos tu reino esta lo bastante cerca como para visitarlo seguido... en cambio el mio esta en los confines del mundo conocido, en donde la oscuridad y los seres malignos se esconden en cada rincón.
4- El principe de las falsas ilusiones siempre se escondera en las tinieblas para cubrirte las espaldas, y cuando me necesites saltare a la luz, aunque arrisgue mi vida.
5- Creo que la quinta parte del cuento ira junto a la sexta porque se esta haciendo muy largo, cuando te liberes tendras que darme un programa para corregir la ortografía porque en eso como ves soy un desastre, jaja

Macnuber dijo...

6- Tenes algun parentesco con el tío Cosa de los Locos Adams, de espaldas pensaba que eras su hija o nieta....